sábado, 21 de mayo de 2011

¿Cómo entendemos la Práctica Regional?

La Práctica Regional I y II  es una asignatura que constituye una segunda fase de aprendizaje y acercamiento a la intervención profesional del Trabajo Social en una región física, zona o sector.

El enfoque de trabajo regional se fundamenta en una visión de generar condiciones para un  desarrollo local integral, donde son insumos fundamentales procesos participativos, de organización, educación, movilización popular y con una perspectiva de articulación de los actores sociales, ciudadanos y comunitarios en los territorios.

En el transcurso del semestre, el grupo desarrollará diversas actividades de aprendizaje orientadas a la aplicación de los conocimientos teóricos adquiridos hasta el momento en su formación profesional, así como de construcción de nuevos conocimientos, para investigar, analizar y comprender las formas en que se han abordado las realidades regionales, temáticas o sectoriales, desde la visión gubernamental y desde la sociedad civil.

El trabajo de aprendizaje en Práctica Regional I, inicia con la reflexión de los objetivos de la intervención profesional en un ámbito regional o sectorial, la revisión bibliográfica de materiales teóricos y metodológicos para la investigación y el diagnóstico social, apoyándose en la experiencia, expectativas e intereses del grupo.  Además se revisan documentos, políticas, programas y el marco normativo e institucional  que permitan ubicar a los alumnos en la zona de trabajo. Asimismo se revisan los antecedentes de trabajo de los grupos de práctica anteriores y se ubican las agendas locales construidas por los actores en los territorios de actuación.

El conjunto de estos aspectos nos brindarán elementos tanto para la comprensión del espacio  de  intervención profesional, como para la toma de decisiones y el planteamiento de alternativas de intervención.

En Practica Regional II, una vez que contamos con un Diagnostico zonal, territorial o temático  que coloca las situaciones problemáticas prioritarias  y sus manifestaciones, profundizamos en el análisis de las causas, sus consecuencias y se identifican cursos de acción como base para el diseño de programas y proyectos dirigidos a dichas problemáticas.
En constante dialogo y coordinación con los actores sociales se deciden las líneas de intervención y la ruta de ejecución, buscando que se involucren, fortaleciendo sus capacidades a través de procesos formativos y con ellos garantizar que se apropien de los procesos, con una visión de continuidad y de seguimiento a las acciones.

Desde un inicio en la Practica Regional II  se intenciona con los  alumnos el establecimiento de una metodología de evaluación del proceso comunitario, que permita identificar las debilidades, fortalezas y oportunidades para el desarrollo de iniciativas para el desarrollo local, en la perspectiva de fortalecer  redes de incidencia en políticas públicas.

El proceso de enseñanza aprendizaje se caracteriza por favorecer la participación activa de los educandos, propiciando que asuman roles de coordinación en los talleres pedagógicos, que construyan colectivamente propuestas, sin dejar de incentivar y revisar ejercicios de carácter individual y además se propicia un ambiente de confianza y de comunicación adecuados para el logro de los objetivos académicos. Una actitud constante de la docente es motivar a la reflexión y análisis critico del contexto, de las practicas sociales y académicas, bajo un enfoque de educación popular aplicado a la docencia.

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